La soledad del excéntrico

Designar nuevas especies. ¿Negocio o Ciencia? ¿Biopirateria o Tradición?

Posted in Biología, Ciencia, Internet y humanidad, Rural by biocomplex on abril 14, 2009

Aviso a navegantes: Esta entrada es larga y eterna, eterna como la extición masiva a la que te enfrentas.

Las especies son la unidad en la cuál se cataloga la vida. Dicha vida puede ser desde una ballena hasta una trufa pasando por una bacteria intestinal. Aunque parezca obvio el diferenciar un pájaro de un pez y de un árbol, no lo es tanto cuando tenemos que diferenciar entre distintos tipos de peces un pez en concreto. ¿Por qué? Porque comparten unas características comunes que las diferencian del resto. El buscar esas características y clasificarlas ha sido el trabajo de siglos, y siglos futuros de taxónomas/os.  Esas características especiales pueden ser morfológicas o anatómicas, un pequeño pelo estrellado en el caliz de una flor,  el cuál es aserrado y en otra especie cercana es liso;  etológicas un bicho realiza una danza copuladora distinta a otra especie de aspecto similar; bioquímicos, una bacteria se diferencia de otra con igual forma por el tipo de metabolitos de desecho que crean en su nutrición; ecológicas, una especie vive hasta cierta altura donde seguidamente es remplazada por otra; genéticas, las diferencias en las secuencias de ADN o en tipo y/o cantidad de cromosonas…

Árbol de la vida - Eco-artista llamada Ana Tierra (Ana Maria Vasquez)

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Pues bien, hartos estarán de oir que perdemos miles de especies, cientos de miles… Y muchas no podrán ser descritas antes que desaparezcan. Pero la pregunta más repetida que se hace la población es: ¿Para que sirven las especies? ¿Para que sirve un asqueroso hongo o un apestoso bicho? Alejándonos de cuestiones éticas o de mantemiento de las funciones ecológicas, la única manera para argumentar frente a estas tesituras es meter miedo… Sí, sí oyen bién, disimuladamente al paisano de turno se le menciona que de plantas innombrables se pueden obtener medicinas o alimentos más nutritivos para salvarguardar su vida (la vida del ser humano, entiendasé). Pero que no se han estudiado aún tales características, por ello se debe proteger la biodiversidad. Un beneficio a largo plazo.

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Entonces en ese alarde de gallardía y  búsqueda de nuevos mercados rentables las industrias aterrizarón (unas antes que otras) en la obtención de nuevas sustancias de la madre Tierra. Para poder hacerlo se han financiado ingentes cantidades de dinero en las áreas reduccionistas de la genética, bioquímica… Siendo ellas las niñas bonitas del negocio biotecnológico. ¿Pero quíen obtiene la primera información de dónde se encuentra una especie? ¿Quién observa por primera vez una característica notable en su ecología? Alguién el/la cual habrá marchado en búsqueda de la muestra (animal, planta, microorganismo) al fondo de un rió, a una escarpada ladera…, alguién con vínculos taxonómicos.

El área biotecnológica dirige en mayor medida sus estudios a especies comunes,  faciles de criar o cultivar. La pequeña hierba de bordes de caminos (Arabidopsis thaliana), la mosca del vinagre (Drosophila melanogaster), el escarabajo rojo de la harina (Tribolium castaneum), el pez cebra (Danio rerio) y decenas de microorganismos (bacterias, levaduras,…)  son ejemplos utilizados como modelos, en las áreas del conocimiento las cuales necesitan unas cuantas células para obtener ADN, proteinas de membrana, enzimas… parar testear sus hipótesis.

Grupo de Sistemáticos de las mariposas ninfalidas - http://nymphalidae.utu.fi

Grupo de Sistemáticos de las mariposas ninfalidas - http://nymphalidae.utu.fi

Una parte de los taxónomos son aficionados que prostituyen su tiempo libre en catalogar la vida, a expensas de futuros divorcios con sus parejas, gastar dinero de su bolsillo para los gastos, pero ninguna o poca remuneración por parte de sus paisanos y compatriotas. Algunos de ellos/as me consta por experiencia personal son bastantes más activos a la hora de encontrar lugares para muestrear y a la vez dominar el arte de catalogar un Orden grande de insectos que muchos de los profesores de universidad, que ya sea por desidia o por gestionar la burocracia interna de los departamentos de investigación, se ven avocados a especializarse en unos paupérrimos  Géneros de invertebrados.  Pues bien, aunque esta somera descripción puede atender a mi experiencia personal, no dudo que habrá genios biologicos en las facultades. El caso es que cuando alguien encuentra una nueva especie llega la hora de nombrarla. Lo normal debería ponerle el nombre en latín atendiendo alguna característica facilmente reconocible, por ejemplo, manchas, color, pilosidad… Pero entre los taxonómos, posiblemente debido al poco eco que se hacen de sus hazañas, es común dedicarle parte del nombre binomial del organismo (Género + especie) a homenajear, o dedicarle el aprecio a un colega, novia, hijas. Pero también se observa que quién paga manda, y tampoco no es raro que dichas dedicaciones vengan precedidas por la financiación del proyecto de investigación. Tambien es publicidad gratuita como creo recordar el caso de la hormiga de madagascar dedicada a google Proceratium google Fisher, 2005.

Etymology: Named in recognition of the support from the Google company. I hope thatGoogle will continue applying its talent to serve data relevant to the biodiversity community, conservation planners, and the general public. By creating a “Zoogle,” Google could help achieve free and democratic access to taxonomic and biodiversity data on species. P. google is also suspected to be a specialist egg predator of spiders, which is also why this ant is aptly named after Google— for the ability to hunt down obscure prey. The specific name is an arbitrary combination, to be treated as a noun in apposition.

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¿Como explicar dentro de unos cientos de años que significa la especie nectopopulus de su lema publicitario “Connecting People” para el caso del gusano de Nokia?

Fácil. A principios del siglo XXI la definición de estado fue perdiendo poder al amparo de las multinacionales que no dudaban expandirr su imperio y renombre bajo cualquier circunstancia. Entre ellas estaba el aconsejar (o chantajear) a los gobiernos locales con despidos masivos, huida de sus factorías a terceros países e incluso designar con el nombre de sus productos a las especies de plantas y animales antes de su extinción. La decadencia fue ganando peso y la pérdida de derechos ganados décadas antes fue diluyendo ante el gran modelo social Corporacional. A finales de ese siglo XXI los ciudadanos pertenecían a unas cuantas mega-corporaciones que se repartían el mundo conocido. Cada una tenía su ejercito, sus científicos, sus obreros y sus plebeyos. Donde el color de la piel es secundario y lo único que importa es la expansión de tu madre corporación sobre la otras.

A vista de todos, las actividades de los taxónomos son sospechosas. Imagen de un grupo de taxonomos recogiendo trampas. Vigilasdlos porque están entre nosotros.

A vista de todos, las actividades de los taxónomos son sospechosas. Imagen de un grupo de taxonomos recogiendo trampas. Vigilasdlos porque están entre nosotros.

Lean estas entradas:

Biopiratería: La Perspectiva Legal

Bioprospección vs Biopiratería

Propiedad, acceso y uso. Biopiratería

Pero dichos científicos también pueden ser considerados biopiratas al ser puestos como usurpadores de los recursos genéticos, y no indemnizar a las poblaciones locales del beneficio generado a posteriori.  Ejemplos sacados de la página anterior:

  • Por ejemplo, una patente de 1995, “Uso de Cúrcuma en la Cura de Heridas,” fue cancelada en 1998 a raíz de los procedimientos llevados a cabo por el Consejo de Investigaciones Científicas e Industriales de la India. La nueva evidencia estableció que el uso de la cúrcuma (Curcuma longa, Zingiberaceae) para promover la cura de heridas era conocido en la India por generaciones.
  • De la misma manera, en 1986, se reportó una nueva variedad de la especie Banisteriopsis caapi, conocida en el Amazonas como ayahuasca o “cielo ayahuasca.” Sin embargo, la nueva evidencia establece que esta supuesta nueva variedad es actualmente el tipo silvestre o no cultivado, el cual no es ni nuevo ni diferente. La organización indígena COICA y la Coalición Amazónica han pedido reconsiderar esta patente de ayahuasca, buscando eliminar lo que es percibido como una expropiación inmoral de su herencia biológica y tradicional. Se pueden anticipar más retis de este tipo.

Para evitar ese expolio se supone que uno debe sacar los permisos de capturas a través de las delegaciones competentes. Pero aún el control sobre esas actividades deja mucho que desear. Es más es el tráfico de animales uno de los delitos más rentables por detrás de las drogas, las armas y la esclavitud y tráfico de personas. Todo para satisfacer los ímpetus colecionistas de unos seres humanos que se quedarón en la actividad infantil de acumular objetos repugnable, y en este caso animales (o plantas, aunque algunos las vean inofensivas), provocando a la larga la diezmación de la biodiversidad en las zonas de origen, además del descontrol en las sueltas en aquellas mascotas que se liberan en el lugar de destino. Pero no se sorprendan porque tal mercadeo también existe con piezas arqueológicas, minerales y fósiles. No es raro conocer el caso de cierto piratas “fosilíceros”  que a través de martillos neumáticos son capaces de arrarsar colinas con tal de levantar estratos para conseguir peces, erizos de mar, conchas de bivalvos. En el caso de los minerales dichos piratas geológicos al encontrar el afloramiento de un mineral raro, no dudan en recoger los restos y posteriormente quemar la galería para que sus “joyas” sean aún más raras y así tener un alto precio en el mercado.

De lo anterior pueden aflorar iniciativas intermedias que mantengan la biodiversidad y también sacien las demandas de esos, con perdón, imbéciles coleccionista destroza diversidades.  De esas actividades se puede destacar la crianza de mariposas por parte de las comunidades indígenas de las zonas tropicales. ¿Es un tipo de granja? Quizás. Lo que si estoy seguro que para los milenarios fósiles y minerales no existirán ese tipo de granjas.

Para seguir la lectura:

Vagabundia sci n. sp. (holotipo). 1. Imagen del escudo ventral obtenido con microscopio confocal; 2. Escudo dorsal; 3. Algunos segmentos de la cuarta pata obtenida con un foco de extendido; 4. Segmentos de la cuarta pata con foco extendido parcial. Copyright SINC / Antonio Valdecasas.

Aunque sé que esta entrada es eterna no puedo dejar que observeís un último aspecto, para que no los sepaís los artículos científicos se revisan por otros científicos y se publican en revistas. Estás revistas buscan una popularidad (y se supone que es sinónimo de calidad). Luego según los artículos tuyos que otros científicos te citen hacen subir tu índice de impacto. Puede ser que los taxónomos se ven perjudicados ya que muchas veces sus artículos solamente sean citados por otros especialistas y no por la comunidad científica del área en. Y eso también se refleja en la idiosincrasia de la nomenclatura científica que tambien puede ser reivindicativa. Para eso vean lo siguiente:

El animal toma su nombre de la palabra ‘vagabundo’ y del Science Citation Index (SCI), una base de datos documental que, según Valdecasas, ha contribuido negativamente a la taxonomía.

“Antes de que forme parte de la historia, dedico esta especie a esta herramienta sociológica (la base SCI), que ha hecho más daño que bien al trabajo de los taxónomos y al estudio básico de la biodiversidad”, el investigador.

Para manifestar la ausencia de reconocimiento del SCI en el trabajo de los taxónomos y el bajo índice de citación, el experto presenta este ácaro macho a través de una técnica sólo empleada esporádicamente para el estudio taxonómico de insectos, entre otros.

Etymology: Vagabundia comes from the Spanish word ‘vagabundo’ that means ‘wanderer’. It is a feminine substantive; sci refers to Science Citation Index. We pointed out some time ago (Valdecasas et al. 2000) that the popularity of the Science Citation Index (SCI) as a measure of ‘good’ science has been damaging to basic taxonomic work. Despite statements to the contrary that SCI is not adequate to evaluate taxonomic production (Krell 2000), it is used routinely to evaluate taxonomists and prioritize research grant proposals. As with everything in life, SCI had a beginning and will have an end. Before it becomes history, I dedicate this species to this sociological tool that has done more harm than good to taxonomic work and the basic study of biodiversity. Young biologists avoid the ‘taxonomic trap’ or becoming taxonomic specialists (Agnarsson & Kuntner 2007) due to the low citation rate of strictly discovery-oriented and interpretative taxonomic publications. Lack of recognition of the value of these publications, makes it difficult for authors to obtain grants or stable professional positions.

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¿Qué bicho soy? II

Posted in General by biocomplex on agosto 13, 2008

La pregunta es sencilla: ¿Qué bicho es? Si queréis dejáis con un comentario con la respuesta. También me interesa que es lo primero que os vino a la cabeza cuando lo viste. Ya que la respuesta si no eres experto te haga dudar de la primera impresión.  No hace falta que envíes un mensaje a un número de teléfono de pago ya que no regalo nada, ni camisetas, gametos u otros bártulos. Para ampliar darle a more.

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¿Qué bicho soy? I

Posted in Ciencia by biocomplex on agosto 13, 2008

La pregunta es sencilla: ¿Qué bicho es? Si queréis dejáis con un comentario con la respuesta. También me interesa que es lo primero que os vino a la cabeza cuando lo viste. Ya que la respuesta si no eres experto te haga dudar de la primera impresión.  No hace falta que envíes un mensaje a un número de teléfono de pago ya que no regalo nada, ni camisetas, gametos u otros bártulos. Y para ampliar darle a more.

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Memorias de un bicho. Confesiones en el frasco de la muerte.

Posted in Ciencia by biocomplex on julio 27, 2008

Oliendo en mi trajín mañanero fui a parar a un coladero. Estoy rodeada de compañeros inmóviles, moribundos, lo cuales no me saben decir lo ocurrido en su tartamudeo. Sigo mirando en mi caleidoscópica visión alrededor y acierto a entrever a otras seres diferentes, raros… ¡Qué antenas más cortas! ¡Qué vergüenza! No soy racista pero algunos son unos exhibicionistas con sus cuatro alas al aire. ¡Qué desfachatez! ¿Dónde están esos élitros que no puedo ver?

Perdonen mi brusca intervención pero en estos momentos la leyenda de la muerte a manos de gigantes se va hacer realidad. Cuenta la leyenda que un grupo de seres gigantes sin antenas se dedican a recolectar a los seres del bosque. Los que han sobrevivido a la experiencia dicen que los sometieron a estresantes situaciones en pequeños habitáculos. E incluso vieron a sus congéneres ser empalados con la mayor de las desidias.

Me llamo Monochamus galloprovincialis y soy hembra. Por eso no se fíen de la fotografía siguiente que es un macho, mmmmmm un buen macho todo hay que decirlo. Este gigante que se hace llamar biólogo y amante de la naturaleza comete la mayor de las atrocidades al encubrir mi asesinato bajo la cortina del conocimiento.

Yo lo siento, sufro mi fisiología cambiar… Mis hormonas se desequilibran, mi fluidos internos se desajustan cuando inhalo del ambiente el acetato de la muerte. ¡Ustedes mamíferos lo llaman dolor! ¡Hagan algo por favor! ¿Cuanto de nosotros han de morir embalsamados para demostrar lo obvio? Que el dolor es dolor.

Somos pequeños, sí. Y por este detalle minio para poder diferenciarnos los unos de los otros los gigantes nos desplazan a sus cobijos. Allí nos miran minuciosamente a través de unos extraños ojos pulidos, iluminándonos a los ojos como si de un interrogatorio malévolo se tratara. Examinándonos tarso por tarso, ocelo por ocelo.

¿Soy culpable por ser una pequeña miembra de la comunidad forestal? Cruel destino, que no se lo deseo ni al peor de mis enemigos. ¡Asesinos… y asesinas! Porqué no nos catalogan como hacen con sus aves y mamíferos de compañía. Por ejemplo, haciéndonos fotos, tomando inocuas muestras de tejidos, registrando nuestros sonidos u olores corporales en nuestro ambiente natural. Ustedes gigantes ya tienen tecnología robótica para crear pequeños ingenios mecánicos que lleven sensores para registrar los aspectos mencionados lineas atrás. E incluso pueden crear si se lo proponen nano-robots para determinar los ácaros que intentan obstruir mis delicadas tráqueas sin aumentar su maldad.

¿Bioética? ¡Ja! No la tienen, no la tienen con nuestro colectivo jamás. Se excusan que extirparnos de nuestros hábitat natal apenas afecta a la población local. Ya que al ser nosotros unos seres con alta fecundidad la pérdida de un miembro no se hace notar, porque inmediatamente vendrá un nuevo aspirante al nicho ecológico ocupar.

Pero además se le añade su hipocresía debido a su alta longevidad y baja mortandad nos fragmentan nuestros hábitats natural. Con asfalto, hormigón y especies exótica nos quieren matar. Como cual cazador que de cara a la sociedad confiesa que le gusta el medio natural, pero como este ustedes arrollarán cualquier coscoja (Quercus coccifera) para poder disparar cómodamente al conejo o al objetivo de turno a tratar.

No se han dado cuenta que cualquier planta o bicho insignificante puede vuestra vida salvar, al encontrar en estos propiedades farmacológicas o nutricionales que divulgar. Holocausto de biodiversidad vuestros descendientes sufrirán, porque no paráis de homogeneizar la tierra, el aire y el mar. Las intrincadas redes tróficas alterarán y con cuatro especies generalistas en el futuro os tendréis que conformar.

Aún sigo aquí con el suplicio. Tu trabajo, mi suplicio. Los dedos del gigante se acercan. No me resisto a sus grasientos apéndices por lo adormilada que estoy. Me está elevando y oteo la habitación de la muerte. Era cierta las leyendas que circulaban por el bosque, miles de los nuestros son empalados y agrupados por familia en cajas. Sois sádicos, exponiéndonos de tal forma. Ni última cena, ni derechos, ni deberes. Detrás de un vacío legal os escondéis, para que entre vosotros os aduláis.

Ya estoy acostada con la cara ventral de mi abdomen hacia arriba. La luz encandila y el gran ojo pulido me vigila. Se acerca y se aleja en un traqueteo que me alucina. De repente, unas pinzas metálicas me agarran el tórax, mientras otra segunda se desliza más abajo de mis tibias. ¡Sodomía, sodomía! Intenta sacar mi genitalia femenina. Porque para estos gigantes la excusa perfecta para diferenciar géneros y especies, está en arrancarnos nuestros preciados órganos copuladores. El enganche que sucede entre el edeago de él y mi preciado tesoro es perfecto, y son esas estructuras de sujeción la cual el gigante mira y compara con devoción.

Espera, espera, que la fría varilla… Estridular no puedo y gemir menos, pero el gusto que me da ese palo metálico es un hecho. Oooohh, aaaah, ooooh me muerdo el labro y no puedo. Si me descuido mi sistema nervioso provocará la ovulación tras ello. ¡Ablación, ablación! Te has llevado para ti glándulas, oviductos y ovarios, mientras supuro tejidos, fluidos y dolor. ¡Cabrón! A tu mama no la tratas con tanta aprensión.

Ya me siento más despejada. Cuando se descuide despliego mis alas calentadas al foco. Y me dirijo a la luz del sol. Porque allá hay un trozo de libertador cielo para escapar del carcelero. Me ha soltado para entretenerse con mis visceras sexuales. Ahora es el momento. ¡Zasss! Ya llego, ya puedo salir de la habitación…

Cuando de repente topé con una invisible barrera. Por ello me desplomé y el gigante me recogió para depositarme en un bote en el cajón. Mientras no paraba de mover con un rápido movimiento, el pronoto y cabeza hacia abajo y hacia arriba, produciendo el frotamiento de las estructuras pars stridens con el plectrum un característico sonido. Otra vez me adormilo por el gas que cubre mi infructuosa evasión, con la cual la victoria no llego. Siento que pierdo el conocimiento una vez más…

Me acabo de despertar, pero aún mis apéndices no puedo deslizar. Con un dedo grasiento el cabrón sin nombre me retiene. Con el otro dedo mis ojos compuestos van admirar una panorámica de como la aguja me apuntillará.

Mi fin llegó, me despido de vos.

A la sombra de los Pinus

Posted in Vida y obras by biocomplex on julio 7, 2008

Hace unos días estuve en cierto parque regional cambiando unas trampas. El caso es que nos mencionaron que las llamadas “escobas de bruja” de los pinos, o como dicen en mi pueblo “picadura de víbora”, son provocadas posiblemente por un Phytoplasma spp. Además de confirmase la enfermedad por dicha bacterias también será interesante en localizar los bichos encargados de su propagación. ¿Serán insectos homópteros?

Luego en una balsa artificial eutrofizada inmersa en el pinar al lado del camino forestal se encontraba nuestras amigas las gambusias. La gambusia es un pez que se introdujo en nuestras latitudes para combatir el paludismo. El caso es que la traslocación de ejemplares por parte de los seres humanos está provocando la diezma de las especies nativas como pueden ser el fartet (Aphanius iberus), el samaruc (Valencia hispanica) y el salinete ( Aphanius baeticus). Ya que la gambusia es ovovivípara respecto al resto que son ovíparos dándole cierta ventaja. Total que cogí dos machos y tres hembras con la promesa de no introducirlos en otro lugar. Y me he dispuesto a iniciarme en la acuariología. Bueno, como bueno novato en la materia ni tengo pecera en condiciones, ni dosificador de aire, ni filtro. Pero como estas señoritas (en femenino porque son mayoría 3/5) no son tan exigentes en las condiciones ambientales espero que me evadan. Por mi parte espero darle un trato justo y que no me denuncien al comité bioético por dejadez en su mantenimiento y cuidado. Pobrecicas, no saben lo olvidadizo que soy en la tenencia de animales. No creo que sea contraproducente utilizar el agua que retira el aire acondicionado para la pecera y luego utilizarla para regar las plantas. Aunque a lo mejor el amonio excretado por los peces no sea aconsejable. ¿No?

Por lo demás me tendré que hacerme amigo de los pinares estos años. No me desagrada todo lo que sea el estudio en conjunto de distintos organismos entre sí. Ya veremos. Buenas noches.

Posdata: Se ha muerto la hembra más grande y solamente quedan  un macho y una hembra. El resto no lo he visto. Quizás han utilizado la mejor manera de obtener todos los micronutrientes y oligoelementos necesarios. Es decir, canibalismo.  Nota mental: Cambiar el agua como MÁXIMO cada dos días. Sí, ríanse del espécimen de rompetechos que estoy hecho. Si al final me llamáis Doctor Muerte me lo tendré que creer.

Deslízate por acá:

Candidatus Phytoplasma pini’, a novel taxon from Pinus silvestris and Pinus halepensis.

What are Phytoplasmas?

Escoba de brujas en pinos. Foro Infojardín.

Gambusia affinis Wikipedia

Ciprinodóntidos Ibéricos / Iberian Cyprinodontids

Nota sobre la presencia de Haematoloma dorsatum (Ahrens) en pinares del Sistema Central

Interrelación entre trabajo y vocación II

Posted in Vida y obras by biocomplex on marzo 2, 2008

En estos días he comenzado a poner en pequeñas cartulinas triangulares pequeños himenópteros de la familia Crabronidae. Hay un paso que me cuesta verlo: “Pronoto no alcanzando las tégulas en la parte alta de su ángulo posterior”. Lo solucionaré con posteriores intentos.

Más tarde he intentando llegar a familia con el hemíptero no heteróptera de la semana pasada. Y he tenido un percance, se me ha roto en pedazos mientras lo clasificaba. Debido quizás a que lo he manipulado antes de que se descongelase o que hubiera sido más inteligente mantenerlo en un conservante líquido. Creo que pertenece algún miembro de la Suborden Clypeorrhyncha familia Cicadellidae .

Me he dado cuenta que además himenópteros se han introducido en el chupador una serie de trips que se localizaban en las flores amarillas muestreadas. Sus alas son anchas con el extremo distal redondeado con dos bandas de blanco y negro. Y sus cilios se sitúan únicamente en el borde posterior. Sería un representante de la familia Aeolothripidae. Su preparación microscópica hace necesaria una serie de elemento que no poseo. Y es que cuando vas a muestrear te encuentras en la tesitura de coger todo lo que puedas analizar (unos pocos ejemplares de cada tipo) para poder formar una visión global de la biodiversidad. Pero eso acarrea en un coste superior en los líquidos conservantes, botes de plástico y sobretodo tiempo para clasificarlo. Por esas razones a la larga uno se hace experto en una familia o en un orden concreto, dejando los posibles especímenes de otros ordenes que te entren en las trampas para la descomposición eterna.

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Interrelación entre trabajo y vocación I

Posted in Vida y obras by biocomplex on febrero 26, 2008

El fin de semana fue agradable. El viernes identifiqué hasta familia un amphipoda Gammaridae. No tengo documentación necesaria para clasificarlo. Me apañé con las fotocopias de una asignatura. Tuve problemas a la hora de extirpar los escondidos apéndices bucales. Por eso tengo que compararme unas pinzas nuevas, ya que las que tengo están doblada la punta. Examiné un ejemplar de la familia Dysderidae, lo tengo conservado en alcohol 96º aunque he leído aquí “La conservación de las arañas” de Roberto M. Capocasale que se mejora la conservación mezclando alcohol etílico, agua destilada, glicerina.

El sábado por la mañana fuimos a cambiar los botes de las trampas de intersección. Y luego por la tarde me ayudaron a clasificar Rhizotrogus cicatricosus.

Y el domingo estuve observando a la lupa unas porciones de musgo que me había traído el día anterior del monte. Atentamente estaba rastreando, cuando de repente un animalillo blanquecino apareció y se esfumó. Sería un colémbolo. Me dí cuenta que si apagaba la luz y al rato la encendía aparecían pequeños ácaros deambulando por la selva briófitica. Y más tarde tenía apartado a un homóptero, me maravilló esas sensilas a cada lado de la cabeza.

Cuando hablas con compañeros de carrera ves que siente más la zoología de lo que tú la vives. Cierto que yo desde siempre he mantenido animales en casa. Primero pájaros, reptiles pero cuando te das cuenta de la participación involuntaria al negocio de tráfico de animales y introducción de especies exóticas decides dejarlo. Eso fue allá cuando tenía quince años. Desde hace un par de años he mantenido algunos invertebrados, hormigas, cucarachas; pero siempre con un desagrable final. Como tengo tantas inquietudes más intelectuales siempre dejo de lado el mantenimiento y al final zas se me mueren si querer, y mira que es difícil que se te muera una cucaracha con sus requerimientos tan tan simples, algo de agua y cualquier materia orgánica. Por eso cuando ves gente de la carrera la cantidad de bichos que mantienen en sus estanterías particulares concluyes que zoólogo puro no eres.

¿Qué soy yo? Seguiré buscando…

Enlaces

La desapercibida y curiosa historia del colémbolo y el musgo (un romance simbiótico)

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