¿Soy un aspie?
La magia de internet pone en contacto personas con las mismas inquietudes o maneras de ser, pero ojo las personas serán cientos porque solamente en mi caso me circunscribo a mi idioma materno. O como dice un refrán: “Mal de muchos, consuelo de tontos”.
Por lo demás decir que hace dos años navegando por internet y aburrido tecleando soledad, excéntrico y raro acabé leyendo testimonios de gente con el síndrome de Asperger. El caso me llevó obsesionarme tanto que acabé con especialistas, yo de antemano le decía que en una escala del 1 al 10, siendo 10 lo máximo yo me considero entre un 2 y un 3. Es decir, me considero un tuerto en las relaciones personales. Y he llegado a conocer algún aspie (son fantásticos) pero son ciegos y no reconocen cuando molestan o son impertinentes cosa que a mi me ha pasado y me han tenido que llamar la atención alguna vez que hago ciertas tonterías.
El caso es todo el mundo dicen que no lo soy, que lo que quiero es encajar en un grupo. No, lo que quiero es entenderme como funciona mi cabeza. Quizás no lo sea pero me gusta entrar en esa galaxia Aspergeniana porque me encuentro como en casa. Ya que muchas cosas de mi vida de niño y adolescente encajan si son incluidas en el paradigma de asperger. Pero bueno quizás gracias a mis padres y familiares me enseñaron a observar cuando la gente pretende aprovecharse de mi y por eso he aprendido muchas pautas etológicas humanas pero aún así tengo deficiencias. Sobre todo a la hora de coger confianza en los desconocidos.
Asperger – Wikipedia El caso es que últimamente asperger está de moda muy a mi pesar. Se han escrito libros de literatura con personajes de este estilo, hay cantantes de algunos grupos que presumen de serlo. Seguramente esto se ha visto influido por la interconectividad de internet y que algo que pasaba inadvertido en la sociedad aflore. Aún así en muchas facultades de psicología o magisterio no profundiza en su estudio, sobretodo a la hora de localizar a esos y esas chavales y darle la atención adecuada. Yo a los pocos conocidos estudiantes que serán futuros profesores le he comentado algo. Cierto conocido me comento que en sus prácticas conoció a cierto chaval de siete años con el que podía hablar de todo y apasionado de la Segunda Guerra Mundial. También tengo el número de cierta amiga de un conocido que trabaja con autistas pero no la he visitado al trabajo. Y es que al principio tienes ganas de ayudar a tus semejantes, de expandir su testimonio hacia los normales. Esta muchacha se enfadaba cuando le decía que ellos son anormales. Claro para ella será una palabra peyorativa, pero para mi sí es peyorativo subnormal. Anormal, no lo es.
El caso es que con el tiempo se ha vuelto a enfriar el ayudar a los demás. Y es que el mantenimiento de eso que lo humanos llamáis amistad no una labor factible para mi ser. ¿Por qué? No entiendo porque tengo que celebrar los cumplimientos de objetivos, no entiendo porque tengo que acercarme a los demás cuando están en horas bajas cuando apenas los conozco, no entiendo porqué celebrar un cumpleaños. Es decir, digo que no lo entiendo, pero sí lo entiendo si memorizo o añado a mi cabeza una serie de código o instrucciones que me ido forjando. Mal o bien hechas, esos modelos mentales son puesto aprueba en la realidad y es ahí dónde la patada a las vísceras, el desconcierto, el enfado porque lo que los demás te dicen, es lo que es factible, ético, educado de lo que no es.
Antes que se me olvide aquí os dejo un código mental que me ayudó en su momento y lo sigue haciendo.
La vida no es larga, y no es bueno que una parte excesiva de ella transcurra en ociosas deliberaciones sobre cómo debemos pasarla; la deliberación, que algunos emprenden por prudencia, y continúan con sutileza, debe, después de un largo dispendio de pensamientos, concluir en el azar. Preferir un futuro modo de vida a otro por atinadas razones requiere de facultades que nuestro Creador no tuvo a bien dispensarnos.
Fragmento de una carta de Samuel Johnson a su biógrafo James Boswell. 21-8-1766
Fíjate si profundicé en el tema que llegué a encontrar páginas en ingles en el que actuaban de intermediario para emparejar aspies. Una putada porque las tías son más fáciles de emparejar y porque afecta más a hombres. El caso es que yo abogo porque se integren y se junten con normales o como los llaman ellos, “neurotípicos”. ¿Por qué? Mira a tu alrededor. Hasta hace muy poco se han ido adoptando los mismo derechos (y deberes) para todas las personas de las distintas tonalidades de color de piel, hasta ahora mismo la equiparación de hombres y mujeres se va consiguiendo poco a poco. Aún así queda decenas de problemas sociales que se ven a simple vista, discapacitados, mutantes,… ¿Cuantas centurias quedan para que la neuro-diversidad sea reconocida y no quede al merced de los tópicos y las burlas? ¿Cuanto tiempo se tardará en apreciar lo que no se puede palpar?
Y es que en este mundo he nacido sin brazos para tocar eso que llamáis sociabilidad. Mis manos artificiales son toscas y por ello sujeta a continuo debate para que la interacción con los demás sea más fluida. Al que lea esto no le quiero imbuir pesimismo ya que es uno de mis múltiples defectos. Pero lo que respecta a mí, repito para ti sea distinto, en mis modelajes mentales añadiendo todos mis parámetros de conducta, preferencias, escaso gasto de dinero, pocas salidas a zonas de divertimento me hacen desencadenar en que seguiría como estoy… Es decir, ser yo mismo esa es mi condena… ¿Por qué? Porque los intercambios económicos, de favores, de deseos de los seres humanos ocurren en un lugar concurrido, en un bar de barrio o en un pub-disco de madrugada. Y a todas esas oportunidades que se abren, para mi se cierran…jamás tendré aceso a ellas. ¿Por qué? Porque en seguida me canso de aparentar lo que no soy. ¿Cuanto tiempo puedo llevar el disfraz de lobo sobre lo cordero que soy? Un par de horas como mucho.
En fin, si hay que sobrevivir en vuestro mundo dónde vuestras reglas no visibles son las prioritarias las acataré. Si me tengo que caracterizar de lo que no soy, lo haré. Pero no aceptaré que vuestra única opinión es la acertada sobre mi ser.
Una cosa tenéis que comprender hermanos, hermanas y gente afines: La sociedad está hecha por masa de gente que no es curiosa y no se calienta la cabeza. Controlándolos, contralarás el mundo. O por lo menos no te manejarán a su primor antojo. No te hagas un déspota, utiliza la diplomacia. No impongas tu postura, haz sutilmente que se imponga por sí sola.
Deslizaté por acá:
Las Batallas del Pensador Autista - Libro – Testimonio
Haciendo frente: Una guía de supervivencia para personas con síndrome de Asperger. - Libro – Testimonio











Querido amigo,
Tu entrada me ha impactado. Desconocía que existiera el síndrome de Asperger.
Como indicas he entrado en Wikipedia y dice: Características: “Las personas neurotípicas o sin Asperger (normales) poseen un sofisticado sentido de reconocimiento de los estados emocionales ajenos (empatía)”.
Es decir que las personas se “clasifican” en dos grupos: las neurotípicas, normales (indicado entre paréntesis) y las no normales o a-normales (pero no subnormales como muy bien dices en tu entrada, término claramente peyorativo e insultante cuando se refiere a las personas “atípicas”, como yo lo soy también). Yo no entiendo este afán de “clasificar” a las personas en relación a si se “encuadran” dentro de la “normalidad” o se alejan de ella en mayor o menor medida.
Si te sirve de consuelo o de algo te comentaré una pequeña experiencia personal. Hace tiempo tuve que visitar a un especialista por una cuestión de depresión. Por cierto, las personas que sufren depresiones ¿son neurotípicas, normales, anormales o no-normales, subnormales?. ¿Y las que tienen determinados tipos de fobias o fibias son subnormales para el resto del conjunto de la sociedad neurotípica?. Pues bien este especialista, con más de 35 años de experiencia a sus espaldas, me dijo lo siguiente al preguntarle si yo podría tener algún tipo de enfermedad mental, después de contarle, tras numerosas sesiones, toda mi vida y milagros: “es la sociedad en que vivimos la que está enferma, profundamente enferma, y no existe un solo ser humano al que se le pueda “calificar” al cien por cien como “sano”.
Te diré como anécdota que siendo yo preadolescente, el director del Instituto llamó a mis padres para comunicarles una tremenda noticia: “su hijo es muy inteligente, pero es muy poco sociable”. No les llamó para decirles que yo era muy inteligente, sino “poco sociable”. Lo de “poco sociable” ha sido mi sanbenito toda la vida, un tremendo trauma. Hasta que tuve la inmensa suerte de conocer a este profesional. Si comparamos ambas frases:
1.- “Yo soy un ser poco sociable”
2.- “La sociedad en la que vivimos está profundamente enferma”
¿A qué conclusión se llega si racionalizamos la cuestión?:
Pues: gracias a Dios que me ha “hecho” ser un ser “poco sociable”, valga la redundancia.
Y para terminar, espero que la gente reflexione (aunque creo que no) cuando dices:
“¿Cuantas centurias quedan para que la neuro-diversidad sea reconocida y no quede a merced de los tópicos y las burlas?”
En este sentido yo soy muy escéptico, pues repito ¿qué se puede esperar de una sociedad que está profundamente enferma y que a su vez clasifica a las personas en normales y subnormales?
Bueno a los aspie no creo que les importe cómo socializarse, lo que sí sé es que a los no-aspie sí que nos preocupa, de hecho esa es seguramente nuestra mayor preocupación y es que, al fin y al cabo, somos, ante todo, animales sociales; concluyéndose con ello que seguramente no eres, querido biocomplex, un aspies
Saludos
Diplomacia…
« La sociedad está hecha por una masa de gente que no es curiosa y que no se calienta la cabeza. Controlándolos, contralarás el mundo. O por lo menos no te manejarán a su primor antojo. No te hagas un…
Hola
Mi hijo es aspi, yo le digo que es mi betosaurio ya que es un experto en el tema de los dinos.
el vive en un mundo maravilloso, donde la mentira no existe, donde todos son felices y lo mejor es que yo soy parte de su mundo.
Garfiel, el Hombre araña, Bob esponja, Mario Bros y Walt Disney son sus mejores amigos. gracias por este espacio.
Hola Zoila, yo de pequeño con seis años les pedía a mis familiares que en mi cumpleaños (el cual ya no lo celebro) me regalaran guías de animales. De esta manera aprendí los principales órdenes de mamiferos, familias de mariposas… Luego empecé un colecionable de Dinosaurios y otro de Bichos…Luego coleccionar piedras, papeles…
En fin, alguna vez en el patio del recreo en el colegio los mayores nos quitaban la pista pegándonos. Yo le decía a mi madre que las palabras no hacen daño, al respecto que los insultabamos cuando querían quitarnos… Lo que pasan que son recuerdos que ahora al recuperarlos los puedo modificar. Pero pensaba que las palabras no les tenían que hacer daño… Pero con el tiempo ves que las palabras hacen daño dentro… en la mente.
Un saludo. Cuídate mucho, cuídalo y enseñalé poco a poco lo hipócritas, egoistas y pretenciosos que llegan a ser las personas. Ah, y enseñalé a no ser un pedante porque en ciertos círculos sociales hay que utilizar un lenguaje más vulgar para que no te menosprecien…
Hola, los dos libros de Marc Segar que citas en el post son estupendos, merece la pena leerlos porque ayudan a comprender muy bien cópmo se llega a sentir una persona con Asperger.
Quiero comentar una cosa: es importante comprender que el Síndrome de Asperger no se limita a meros problemas de socialización y relación con los demás, sino que es un trastorno mucho más amplio y complejo, por lo que “autodiagnosticarse” es arriesgado, sólo un especialista en la materia podrá decirte si padeces o no este síndrome. Hay muchas otras patologías que comparten algunas características con el asperger, y no sólo patologías, sino también personalidades…cada persona es un mundo y se relaciona con el entorno de diferente manera…
Saludos
Hola. Disculpa Lucía por la tardanza pero ahora estoy muy liado. Todos teneís razón en señalar el componente hipocondríaco que puede uno causarle el leer los cuadros clínicos. Por eso en un futuro os prometo una segunda parte comentando porqué lo soy y porqué no lo soy al mismo tiempo.
Cuidense…
Hola…
Me siento tremendamente honrada e impresionada a la vez por este escrito tuyo. Honrada, en primera, por enlazar a mis tiras (espero que no hayan sido motivo de ofensa) e impresionada, por lo poco que sé del Asperger. Al menos ahora sé un poco más que cuando hice esas tiras. Yo no soy Aspie, aunque siempre he sido un poquito literal y solitaria. He tenido la buena suerte de hallar grandes y creativos amigos gracias a internet, pero aún así, sí, he tenido que lidiar con mis propias neuropatías. Un abrazo desde México.
Jajajaja si la sociedad esta enferma ¿porque se extraña de que salgan cosas asi a la luz? ella no se quiere hacer responsable de sus productos y por eso establece intrincadas jerarquias para mantener esa idea de “sociabilidad” tan curiosa que tienen nunca se han preguntado ¿el ser un no-neurotipico no sera otra forma de socializar?
¿el ser un no-neurotipico no sera otra forma de socializar?
Es la que yo utilizo para interactuar por internet…,en la vida real siempre tengo que memorizar alguna serie de televisión, partido de fútbol,…para salir del paso con un conocido con poca empatía intelectual.
Pero esa fiebre Asperger solo está en la web. En la vida real, o por lo menos aquí en México, no se conoce mucho sobre el tema.
No podemos negar que sería genial pertenecer a un grupo en el que no puede entrar cualquiera (y más cuando lo cotidiano es que hayas sido relegado o pasado a segundo término), el problema es que aún cuando tengas esa cursi ilusión no es posible crear tal club o grupo porque no hay gente suficiente, somos muchos pero estamos separados los unos de los otros.
Esto es porque aun cuando uno entre 250 es relativamente mucho nos es difícil observarnos entre nosotros porque cada quién está en su mundo.
En fin,quizá… quizá algún día se pueda. Sería muy interesante para mí.
PD. Sí, así es, llegué a ti porque pegué en un post la misma tira cómica que tú. Vaya mundo sin originalidad en nada. Cuidate, Bye.
yo me sentaba adelante (en el colegio) de una persona con este Sindrome y me llevaba muy bien con el, haha lo mas divertido era hablar de cosas sin sentido que no tenian ni piez ni cabeza hahaha xD era buena onda y muy listo.